Querías una moto de agua. Lo que no querías era el papeleo
Alquilar una moto de agua son 80 € la media hora. Comprarla son varios miles, más el seguro, más el remolque, más el amarre, más la titulación náutica que te exige la ley antes de tocarla. Para veinte minutos de diversión al año, no salen las cuentas.
Este funciona con [dos] motores eléctricos y un volante real. Aceleras, giras y frenas conduciendo, no remando. No consume una gota de gasolina, no hace ruido y cabe en el maletero.
Toda la sensación de ir sobre el agua. Ninguna de las facturas.